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Aprender a ir al baño
por Mónica Sulecio de Álvarez
Licenciada en Educación
Guatemala
Año 1
No. 10
Dejar los pañales es un gran evento en la vida del
bebé y con seguridad una gran descarga para los
padres de familia. Pero este momento, que es muy
diferente para cada bebé, llega tan sólo cuando la
naturaleza lo permite y NUNCA antes, por mucho que
queramos ahorrarnos los pañales…

Aprender a controlar los esfínteres, es decir, aprender
a permitir la evacuación de la vejiga o del intestino a
voluntad depende de la madurez del sistema nervioso
del bebé. Los bebés van controlando poco a poco los
músculos del cuello, los brazos, las piernas, etc. a
medida que su sistema nervioso madura. De igual
manera, el bebé adquiere gradualmente control de los
pequeños músculos internos que intervienen en
funciones precisas tales como hablar e ir al baño.  

El período para aprender a ir al baño va desde los 18
meses hasta los cinco años.  Se trata de un proceso
lento, gradual y dependiente de la maduración del
sistema nervioso del bebé.  

A partir de los 18 meses el bebé puede dar muestras
de saber cuándo está teniendo una evacuación de su
intestino. Podemos notarlo cuando interrumpe por un
momento su juego, se acuclilla y “hace fuerza” para
evacuar.  

Papás y mamás ayudamos cuando le hacemos ver
que su pañal está sucio y que necesita un cambio
para sentirse más cómodo.  No se trata de que se
sienta culpable por haber ensuciado su pañal, sino de
que vaya percibiendo la diferencia entre una colita
sucia y unas nalguitas frescas, con un pañal seco y
holgado.

A partir de los dos años el bebé dará la pauta cuando
sea el momento para sentarlo en su inodoro de
entrenamiento.

En la primera infancia, la mayoría de aprendizajes se
producen por imitación y aprender a ir al baño no es la
excepción.  En casa, ir al baño debe verse como una
actividad más de la vida diaria, con mucha
naturalidad.  Al bebé debe permitírsele acompañarnos
al baño cuando lo desee.  Si su inodoro de
entrenamiento está en la sala de baño, cuando
nosotros entremos, el bebé puede entrar también y
sentarse sin desvestirse, imitándonos.  
Es importante permitirle que juegue con su inodoro de
entrenamiento (limpio, por supuesto) para que se
familiarice con él y no le tema.

Para aprender a ir al baño, saber hablar es una
destreza importante. Por lógica, para avisar que
necesita ir al baño, el bebé debe ser capaz de entender
y decir “pipi”, “popo” o palabras similares.

Al principio, avisará después de haber tenido una
deposición.  Esto nos ayuda a los padres a calcular el
horario de sus evacuaciones.  Los bebés aprenden
primero a controlar las evacuaciones del intestino,
quizá porque son menos frecuentes, más prolongadas
y porque requieren mayor esfuerzo de su parte.  Para
que el bebé no le tema a una deposición dolorosa, es
importante incluir fibra en su dieta para ayudarle a que
las deposiciones sean blandas. Al identificar el horario
de sus evacuaciones, intentaremos sentarlo poco a
poco en su inodoro de entrenamiento, sin presiones ni
obligándolo. Se sentará sólo si él o ella lo desean y se
celebrará el que haga en su inodorcito.

El pañal seco por largos períodos es una buena
indicación de que su vejiguita está reteniendo más y
que podría empezarse el entrenamiento.  Todos los
bebés, sean niños o niñas, aprenden a orinar primero
sentados. Luego de afianzado el aprendizaje, los niños
pueden imitar a su papá de pie.

Si se respeta la maduración del bebé, el control del
esfínter de la vejiga se logra en relativamente poco
tiempo. Basta con decidirnos a acompañarlo en el
proceso y ser su bastión de apoyo. No lo hagan en un
momento de estrés para el bebé (la llegada de un
hermanito o el ingreso al jardín infantil). Lo mejor es
dedicarle suficiente tiempo y elegir una semana para
que el bebé pase sin pañal buena parte del día.  Si se
orina lo notará inmediatamente. Nuestra intervención
será decisiva. Los comentarios deberán ser siempre
positivos y encaminados a alentarle a contenerse y
llegar al baño la próxima vez. Cada logro por mínimo
que sea deberá ser elogiado. Decirle que es sucio(a) o
feo(a) si tiene un accidente está fuera de lugar. Primero
aprenderá a ir al baño mientras esté despierto, luego se
contendrá durante las siestas y por último por las
noches, proceso que puede durar hasta los cinco
años.  

Accidentes habrá muchos, pero
nuestras palabras de ánimo
serán muy  importantes.
 
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