Aunque la fiebre generalmente nos asusta, usualmente no debe ser causa de alarma.  La fiebre es
un aumento de la temperatura corporal por encima de lo normal:  
no es una enfermedad en sí
misma, sino que es una respuesta sana a una infección
.  Cuando el cuerpo es invadido por un
virus, hongo o bacteria, los glóbulos blancos y el cerebro se unen para aumentar la temperatura,
ayudando al sistema inmunológico a luchar contra los microorganismos.

La temperatura normal del bebé oscila entre 36.5 y 37.8.  Los bebés tienden a tener temperaturas
más altas que niños de más edad.  Por otro lado, todos mantenemos temperaturas más bajas entre
la media noche y la madrugada, y temperaturas más altas entre la tarde y las primeras horas de la
noche.  En general, un niño o niña no se considera con fiebre, sino cuando su temperatura rectal es
mayor a 37.8 en la mañana y 38.5 por la noche.

¿Cómo puedo saber si la fiebre de mi bebé es seria?

Generalmente la fiebre no debe ser causa de alarma, salvo que el bebé actúe de una manera
extraña o tenga antecedentes de algún tipo de ataque o enfermedad crónica.   Si usted se pregunta
si debe llamar a su médico, deje que su instinto le guíe.  Para ayudarle, le proporcionaremos algunos
lineamientos.

En todo caso, si le preocupa mucho, llame a su pediatra, que ellos están acostumbrados a recibir
muchas llamadas de papás nuevos.  

Es conveniente tener presente que los bebés con frecuencia desarrollan fiebre después de ser
vacunados.  La fiebre también puede acompañar a un catarro o gripe, garganta irritada, infección de
oído, enfermedades respiratorias, virales o infecciones urinarias.  Más importante que la temperatura
del bebé es el comportamiento de éste.  Si tiene una temperatura de 40, se alimenta normalmente ,
responde y se calma con facilidad, hay menos razones para preocuparse que si la fiebre es de 38.8,
llora inconsolablemente y cuesta que responda.  En todo caso, llame inmediatamente a su médico en
cualquiera de los siguientes casos:

•        Si un bebé menos de 3 meses tiene una temperatura mayor a 37.9
•        Si un bebé entre 3 y 6 meses tiene una temperatura mayor a 38.3
•        Si la temperatura de un bebé mayor de 6 meses llega a 39.4
•        Si la fiebre dura más de 3 días

¿Cómo saber si tiene fiebre?

Los papás generalmente detectan la fiebre besando o tocando la frente del bebé.  Los estudios han
demostrado que este método es muy confiable y resulta exacto el 75% de las veces.  Si su bebé es
menor de 3 años, utilice un termómetro rectal.  La temperatura de un bebé no puede tomarse por la
boca sino hasta los 3 años y los doctores no recomiendan el uso de termómetros de oído sino
después de los 2 años.  No olvide, confíe también en su instinto.

¿Cómo tratar la fiebre del bebé?

Cuando la fiebre llega a unos 40 grados, la Asociación Americana de Pediatría recomienda darle al
bebé una dosis de acetaminofén y un baño de esponja.  En todo caso, puede hacer que el niño se
sienta más cómodo con las siguientes sugerencias:

•        Póngale ropa liviana (no lo llene de ropa para que sude la fiebre)
•        Mantenga la habitación fresca.  Si es necesario, coloque un ventilador cerca de la cuna y utilice
     únicamente una sábana o colcha liviana para cubrir al bebé.
•        Dele diferentes clases de líquidos.  Si todavía mama o toma pacha, aliméntele como
     normalmente lo hace.
•        Dele un baño de esponja, sólo cuando la fiebre no responde al acetaminofén o si es imposible
     darle medicina debido a vómitos.  Para hacerlo, llene la bañera con agua tibia y frote su cuerpo
     área por área con alguna esponja o paño.  No le seque con toalla, sino deje que el agua se
     evapore por sí sola.  Esto deberá reducir la fiebre entre 10 y 20 minutos.
•        Dele acetaminofén.  Siga las instrucciones cuidadosamente y converse primero con su  médico
     si su bebé es menor de 3 meses.  El doctor podría recomendarle ibuprofeno en lugar de
     acetaminofén, pero nunca le de a su bebé aspirina, ya que en bebés ha sido relacionada con el
     síndrome de Raye, una enfermedad rara, que puede ser fatal.

¿Qué es una convulsión febril?  

Si la temperatura de su bebé aumenta repentinamente, haciéndole ver pálido y rígido, retorciéndose
y hasta perdiendo conocimiento, está experimentando un ataque causado por la fiebre llamado
CONVULSIÓN FEBRIL.  

Aunque raramente es algo serio, llame inmediatamente a su médico.  Estos ataques usualmente
duran unos 20 segundos y en algunas raras ocasiones hasta poco más de 2 minutos.  Si la
convulsión dura más de 4 minutos, lleve a su bebé inmediatamente a la emergencia de un hospital.  
Mientras dura el ataque, no trate de restringir los movimientos del bebé.  Simplemente afloje la ropa y
extraiga de su boca cosas como pepes o comida (contrario a la creencia popular, el bebé no se
tragará su lengua).  Aunque la experiencia puede ser aterradora, recuerde:  es muy poco probable
que el ataque cause algún daño a su bebé (pero no olvide llamar a su doctor cuando dicho ataque
haya terminado).  Recuerde también que las convulsiones febriles no son comunes.

¿Qué debo hacer?

No exija que el niño permanezca en la cama.  La actividad moderada no le hace daño.  No utilice
alcohol para bajar la fiebre, pues puede ser tóxico.
© Derechos reservados, 2004.


Fiebre
Volver