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Además del deseo de explorar con la lengua, la necesidad de
llevarse los objetos a la boca puede deberse a la aparición de los
primeros dientes, lo cual produce molestias en las encías que los
bebés alivian frotándoselas con un juguete. Si este es el caso,
también es útil ofrecerle mordedores especiales que incluso
ofrecen alguna textura y colores especiales. Algunos pueden
refrigerarse de manera que la sensación fría ayude da calmar la
irritación de las encías
Durante el período de dentición, de 6 a 18 meses, se producen
las indeseables mordidas. Cuando acaban de salir los primeros
dientes, el bebé siente la necesidad de morder para calmar la
sensación de irritación de sus encías, por un lado, así como para
poner en buen uso esas cositas nuevas que tiene en la boca, por
el otro. La acción de morder por tanto es absolutamente normal,
pero como es incómodo para quien recibe la mordida, también es
necesario empezar a regular el comportamiento del bebé de tal
manera que controle su impulso. El mejor consejo es no
alarmarse ni asustar al bebé con un grito o una reacción violenta.
Es parte de su desarrollo normal. Con naturalidad habrá que
enseñarle a no morder a las personas porque les duele, pero
permítanle morder otros objetos que sean seguros. Será una
época en la que será necesario dedicar mucha más atención al
bebé, por el peligro que supone que se lleve las cosas a la boca.
Este es un buen momento para empezar el hábito de la limpieza
bucal. Limpiar sus encías y primeros dientes con un pañito
húmedo con agua será agradable para el bebé, por las
sensaciones que experimentará.
Además de permitir al niño y a la niña la formación de conceptos
mucho más completos por lo que puede percibir de las
características físicas de las objetos, la “exploración oral” se
convierte en una especie de “gimnasia” para la lengua, los labios
y mejillas que necesitan precisamente ser muy flexibles para
producir el lenguaje oral en edades posteriores.
La boca es el mejor aliado de exploración del bebé, ayúdenlo a
explorar con sus cinco sentidos.
¿Llevarse todo a la boca? por Mónica Sulecio de Álvarez Licenciada en Educación
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La etapa del nacimiento hasta aproximadamente los 12 y los 18
meses se conoce como la etapa de lactancia. Se trata de una
época en la que el momento de la alimentación es de los eventos
más importantes para el bebé. En los primeros meses mamar es
su máxima realización, por lo que dentro de la teoría freudiana, la
lengua es el órgano que le produce placer. Cuando ya empieza a
probar alimentos sólidos, el bebé experimenta con la lengua
sabores y texturas, y puesto que junto con la vista, el olfato y el
oído, la lengua le permite un conocimiento completo, la utilizará
para conocer los distintos objetos que encuentra, lo cual
presenta un reto para padres y cuidadores.
Lo primero que los padres y las madres deben saber es que el
hecho de que sus hijos se lleven todo a la boca es una práctica
absolutamente normal que incluso debe estimularse pues
constituye una etapa importante dentro de la escala de
desarrollo. En este sentido, es preocupante ver a muchos bebés
con un “pepe” o “chupete” permanentemente en la boca que les
impide la experiencia de conocer los objetos que les rodean con
la lengua. Usar un pepe o chupete no es dañino y puede ayudar
al bebé a saciar su deseo de succionar en los primeros meses,
sin embargo, una vez desvanecido el reflejo de succión,
alrededor del sexto mes, este objeto se vuelve innecesario y
puede interferir en su exploración del mundo que le rodea.
Para los bebés es importante conocer el mundo que les rodea a
través de su lengua, por ello es importante dejarlos llevarse los
objetos a la boca observando siempre medidas de seguridad e
higiene. Una buena técnica es mantener dos canastas de
juguetes, una con juguetes limpios y otra vacía en la que se irán
colocando los juguetes que se cayeron al piso o que el bebé
ensució con su saliva. Al final del día, se lavan y secan todos los
juguetes sucios y se dejan listos para el día siguiente.
También debe tenerse el cuidado de lavarle frecuentemente sus
manitas porque la tendencia será a llevárselas a la boca y
tampoco debe impedírsele, simplemente cuidar de que las
mantenga limpias.
