sus intentos son apreciados y que los adultos no se
muestran intolerantes ante sus limitaciones. Los bebés
se sienten cómodos cuando a través de sus actitudes,
los padres les comunican que entienden el proceso de
aprendizaje por el que atraviesan y no pretenden
perfección desde la primera vez. Sentirse
comprendidos, amados, apoyados y satisfechos de
sus logros les alienta a arriesgarse en sus intentos por
aprender a hablar y en general, aumenta su capacidad
de aprendizaje.
5. A los niños y niñas se les da muchas oportunidades
de “practicar” o “ejecutar“. Por supuesto, en la
interacción diaria “se lucen” comunicando verbalmente
o con señas sus deseos o dando muestras de que
entienden llevando algún objeto cuando se lo piden o
respondiendo efectivamente a alguna otra instrucción.
Pueden practicar cuanto quieren con sus padres y
cuidadores, lo cual contribuye a su progreso.
6. Nadie va a regañar a un niño por decir “rompido”
cuando es obvio que está aprendiendo a hablar. Los
niños necesitan cometer muchísimos errores para
descartar sus hipótesis incorrectas sobre cómo se
construyen las palabras. El ensayo y error es su
método predilecto y los modelos correctos que
escuchan son sus mejores fuentes de autocorrección.
7. Las respuestas que reciben de sus padres y
cuidadores son inmediatas y oportunas. Además,
alientan sus intentos de comunicación y les dan a
entender que lo están haciendo muy bien. Estas
respuestas no necesariamente son verbales, puesto
que satisfacer el deseo del bebé es suficiente señal de
que fue capaz de comunicarse.
¿Cómo podemos aplicar estos mismos procesos en el
aprendizaje de un instrumento, la lectura, la escritura,
las matemáticas, el dibujo, etc.? El método para
aprender el idioma materno es el más natural que
existe y por su efectividad demostrada, este método
puede y debe aplicarse a cualquier aprendizaje.


© Derechos reservados, 2004-2005.
|
Califique este artículo:
La opinión de los lectores es muy importante para ofrecer contenidos de calidad, así
como para personalizar los artículos y satisfacer mejor sus necesidades de
información. Por favor, califique este artículo según la siguiente escala e incluya sus
comentarios. Gracias.
(Escala: *** Excelente, ** Bueno, * Regular)
El mejor método para Aprender por Mónica Sulecio de Álvarez Licenciada en Educación
|
Todos los seres humanos, en condiciones normales,
aprendemos a hablar la lengua de nuestros padres.
¿Cómo lo hacemos? ¿Acaso tenemos que ir a la
academia de la lengua para aprender nuestro idioma
materno? Por supuesto que no. Es un aprendizaje
natural que se produce básicamente por imitación,
motivación y refuerzo.
El profesor Shinichi Suzuki, quien desarrolló el Método
Suzuki para enseñar violín a niños de tres y cuatro
años, basa su método de enseñanza del violín en el
método de la enseñanza de la lengua materna. De
igual manera, el educador australiano Brian
Cambourne desarrolló un modelo para el aprendizaje
de la lectura con base en los principios que subyacen
en el aprendizaje del lenguaje oral en los niños
pequeños. Estos principios son:
1. Todos los niños están constantemente rodeados de
su lengua materna desde que nacen, lo cual les
permite familiarizarse con ella incluso mucho antes de
hablarla. Su entorno les presenta estímulos hablados
constantes. En palabras de Cambourne, esta
“inmersión” en su lengua natal permite variadas
experiencias para “escucharla” y “practicarla”.
2. Los padres modelan y animan por constante
repetición la dinámica del lenguaje; nadie se cansa de
repetir la misma palabra cuando se enseña a un bebé
a hablar. Una madre puede repetir mil veces la palabra
"mamá" motivada por el deseo de escucharla de los
labios de su bebé.
3. Las palabras y frases que escuchan los bebés
cuando sus padres y cuidadores se dirigen a ellos
tienen relación directa con su mundo y sus
necesidades, y por tanto se convierten en modelos
significativos dignos de ser reproducidos. Se
proponen entonces entender a sus interlocutores e
intentar comunicarse con ellos.
4. Cuando los bebés balbucean sus primeras palabras
producen una gran alegría y satisfacción en los padres
que el bebé identifica rápidamente y trata de hacer su
mejor esfuerzo para volver a producirla en los seres
que más ama. Los bebés se dan cuenta de que sus
padres esperan que ellos logren comunicarse de forma
hablada. Su motivación crece cuando observan que
