© Derechos reservados, 2004-2005.
Califique este artículo:
La opinión de los lectores es muy importante para ofrecer contenidos de calidad,
así como para personalizar los artículos y satisfacer mejor sus necesidades de
información.  Por favor, califique este artículo según la siguiente escala e incluya
sus comentarios.  Gracias.

                    (Escala: *** Excelente, ** Bueno, * Regular)
Contenido:
Comentario:
Rincones de interés por toda la Casa
por Mónica Sulecio de Álvarez
Licenciada en Educación
Guatemala
Año 2
No. 2
A los maestros les es familiar el concepto “centros de
interés” como la propuesta pedagógica de Decroly.
Dentro del aula, los centros de interés son puntos
específicos del salón en donde se colocan diversos
materiales de aprendizaje con los cuales los niños
pueden jugar a voluntad y discreción. Ellos mismos
exploran los materiales y deciden lo que hacen con
ellos, de esta cuenta se promueve la autonomía en el
aprendizaje y el descubrimiento como estrategia para
aprender.

Llevada a casa, esta propuesta puede ser muy útil en
los tres primeros años de vida cuando el niño y la niña
muestran interés por todos los objetos de la casa y
desean averiguar a toda costa qué son, cómo se
sienten, cómo funcionan, etc.  Además, puede ser un
excelente recurso para fomentar hábitos de orden y
disciplina.

Si bien retirar adornos y objetos frágiles o peligrosos
del alcance de los bebés es la mejor opción para
evitar accidentes cuando empiezan a gatear y
trasladarse por sí mismos de un lugar a otro, repartir
los juguetes por diferentes rincones de la casa puede
ser una opción mucho más creativa y estimulante que
la simple prohibición.  

Los “rincones de interés” son rincones de la casa en
los cuales se ubican cajas o botes con juguetes al
alcance del bebé o la bebé. No tienen por qué reñir
con la decoración de los ambientes, pues pueden
utilizarse para ello canastas decorativas con tapa-
deras que oculten lo que hay dentro.  Se debe evitar,
por supuesto, cajas muy grandes con tapaderas
ajustadas en las cuales el bebé pueda meterse y
quedarse  atrapado, así  como cajas con tapaderas
con visagras que puedan caer accidentalmente sobre
las manitas o cabecita del bebé.  Si no se es fanático
de la decoración, los botes y las cajas plásticas o de
cartón reciclados son perfectos. Pueden forrarlos o
pintarlos incluso.

Los rincones ideales están dentro de las habitaciones
en las cuales mamá y papá pasan la mayor parte del
tiempo, por ejemplo, en la sala familiar, el comedor, la
cocina, etc. A los bebés les gusta estar donde están
sus padres y por ello, cuando no es posible jugar con
ellos y prestarles
atención directa, los rincones de interés permiten que
los bebés se involucren en tareas creativas y podamos
tenerlos cerca para vigilar lo que hacen así como
interactuar con ellos de vez en cuando.

En los rincones de interés, los juguetes pueden
organizarse por características comunes, por ejemplo,
todas las pelotas dentro de un mismo bote, todos los
trozos en una caja, todos los carritos y todas las
muñecas juntas, etc.  Pueden incluirse además alguno
que otro libro de cuentos, prendas de vestir (sombreros
o gorras) para usar como disfraz, instrumentos
musicales, rompecabezas, etc.  Hay que recordar que
los juguetes que se coloquen en los centros de interés
deben ser para que el bebé juegue solo, es decir, no
pondremos al alcance crayones que podría morder o
utilizar para “colorear” los muebles.  Artículos como
crayones, marcadores y arcilla para modelado son
preferibles de utilizar con niños menores de tres años
bajo la supervisión directa de un adulto responsable.

Bebés y niños son hábiles para detectar objetos
nuevos o diferencias en la organización de los objetos
conocidos, por lo que para estimular aún más su
curiosidad y capacidad de asombro, eventualmente
pueden guardarse juguetes nuevos u objetos que no
haya visto antes como pañuelos, guantes, batidores de
manija de la cocina, embudos, tapaderas, etc. Todo lo
que nosotros ya no utilizamos, puede ser un juguete
para los niños si verificamos que no tenga puntas ni
orillas afiladas ni piezas pequeñas sueltas.

Aunque la idea es repartir los juguetes por toda la
casa, debe mantenerse el orden en la distribución, de
manera que el bebé o la bebé sepa dónde puede
encontrar un juguete específico, es decir, que sepa
reconocer, por ejemplo, la caja de los cubos. Se le
permitirá sacar lo que desee para jugar, pero deberá
tenerse siempre la rutina de guardar todo lo de un
rincón de interés para sacar lo de otro, o bien, de
recogerlo todo antes de cenar o después de cena, etc.
Esta rutina puede ser diferente según las necesidades
y circunstancias de cada hogar, pero debe ser
constante para enseñar al niño  y a la niña a colocar
cada cosa en su lugar.