El cuento completo puede descargarse desde
este enlace a la Biblioteca Imaginaria.
Las poesías son fantásticas porque su musicalidad y ritmo preparan el camino del aprendizaje
de la lectura y la escritura. Además las rimas permiten a los niños reconocer patrones y
descomponer palabras en sílabas.

Antes de empezar a leer el cuento:

Pregunten qué es y cómo es un dragón y jueguen a ser dragones.  Anticipen que se trata de un
dragón que quería cantar y pregunten ¿cuál podría ser el problema del cuento? Al problema que
sugieran los niños, pregunten ¿cuál podría ser la solución? Decidan leer para ver si el Dragón
Filiberto tenía el mismo problema que propusieron y si lo solucionó de la misma manera.

Al comenzar a leer el cuento, no olviden prestar atención al nombre de la autora y al del
ilustrador.

Durante la lectura:

Hagan énfasis en las palabras que riman y hagan la mímica mientras leen.  Memoricen el poema
por trozos combinen recitación con mímica.

Si sus hijos ya están aprendiendo a leer, escriban las palabras que riman en fichas blancas con
marcador rojo.

Para niños más pequeños pídanles que hagan el sonido o remeden el movimiento de los
animales que se mencionan en el poema.

Averigüen otras palabras que también signifiquen “quemar”.

Al final de la lectura:

Pidan a su hijo o hija que les diga cómo empieza el cuento, cuál fue el problema y cómo lo
resolvieron.

Escriban ocho versos más sobre otros animales del bosque a quienes el dragón les haya
quemado la cola. Traten de seguir el patrón de rima de los ocho versos a partir de  «y le quema
las plumas…»


                                             ¡Que se diviertan!
© Derechos reservados, 2004-2006.
Área Exclusiva
para Socios:
Guía de lectura: El Dragón Filiberto
de Liliana Cinetto