¿Quién de los animales del jardín podría tocar guitarra? ¿Un insecto? ¿Una cigarra? ¿Un grillo?
Esta es una historia muy musical para que repasen las notas y exploren a los amiguitos del jardín que llenan de música nuestra casa.
Antes de empezar a leer el cuento:
Lean el título y adivinen quién de los animalitos del jardín podría tocar guitarra. Observen la ilustración. ¡Tiene antenas! ¡Es verde y pequeñito! ¿Qué será?
¿Conocen la guitarra? ¿Qué otros instrumentos conocen? ¿Para qué sirven los instrumentos?
Si tienen un instrumento a mano, toquen una escala. ¿Saben qué es una escala? Es la sucesión de las siete notas musicales: DO, RE, MI, FA, SOL, LA, SI
Durante la lectura o la audición:
Lean el cuento haciendo énfasis en la entonación cuando hacen una pregunta y cuando se trata de una exclamación.
Para primeros lectores, el cuento tiene palabras sencillas que ya pueden leer. Copien y peguen el texto a Word o cualquier otro procesador de texto (utilicen la opción para pegar sin formato) de manera que puedan imprimirlo con un tamaño de letra bastante grande y una fuente que utilice la “a” tal como la están aprendiendo en el colegio para no confundirlos. Sus hijos se sentirán muy orgullosos de poder leer solos este cuento.
Al llegar al punto del problema y antes de continuar, pregunten ¿qué se podría hacer? ¿En dónde podría encontrar Esteban notas musicales para ponerle a la guitarra? ¿Qué animales del jardín hacen música?
Para las últimas dos notas, ¿quién está haciendo que salgan notas musicales? ¿Por qué no se las pidió Esteban directamente sino que habló sólo con las notas? ¿Qué canción estaría cantando esa mamá? ¿Qué canción de cuna se saben?
Al final de la lectura:
Si están aprendiendo a tocar algún instrumento, aprovechen la oportunidad para seguir tocando las piezas que estén repasando.
Repitan las notas en escala: DO más grave y SI más agudo. Para aprender a leer y escribir una de las estrategias es afinar bien el oído. Jueguen a repetir lo que el otro o la otra dice. Por ejemplo, ustedes pueden decir “lala, la, la, lala” al ritmo del “Happy Birthday” y de muchas otras canciones y sus hijos lo deben repetir. Después pueden invertir los roles, sus hijos pueden tararear la canción y ustedes repetirla.
También pueden jugar a repetir los ritmos: pueden aplaudir o golpear con la palma de la mano algún objeto y pedir a sus hijos que repitan la misma secuencia. Un buen oído les permite distinguir bien los sonidos de las letras y por ende, leer y escribir mejor.
En este juego del sitio "Up to Ten" pueden crear sus propias composiciones musicales. Además, el juego sugiere una buena idea: tomen vario vasos de cristal que sean iguales y llenenlos de agua a diferentes niveles para experimentar con los sonidos que se producen.